Sr. Santiago Roth

Nació el 14 de junio de 1850 en la ciudad de St. Gall, al norte de Herisan, Suiza bajo en nombre de Kaspar Jacob Roth. A los dieciséis años su familia se trasladó a la Argentina, a una colonia Suiza que estaba asentada en la ciudad de Baradero, provincia de Buenos Aires, Argentina.

En ese momento comenzó a realizar exploraciones de los suelos cercanos de la región en la que vivía. Esta avidez por la búsqueda y el descubrimiento se la había contagiado el Dr. Wartmann, quien era el director del museo local de su ciudad natal, y con quien se había relacionado en tiempos de su instrucción primaria, en la búsqueda y clasificación de organismos antiguos como vivientes.

Para el año 1870, ya había descubierto y colectado una gran colección de fósiles y plantas. Las primeras colecciones reunidas en sus exploraciones las vendió a diferentes museos de Suiza y toda Europa, ayudando de esta forma a financiar sus campañas.

Su única manera de mantenerse activo y explorar hasta fatigarse, lo logro financiando sus travesías vendiendo colecciones bastantes completas. Una de ellas fueron entregadas en 1878 al Doctor Lausen, un rico danes quien se había establecido en Buenos Aires. Este personaje poco después dono la colección al Museo de la Universidad de Copenhague. Posteriormente realizo otras colecciones para otras instituciones, como las de Basilia y Ginebra.

Empezó con gran esfuerzo a explorar el litoral marítimo bonaerense y la región pampeana con bastante frecuencia, con importantes descubrimientos y un posterior acercamiento con los investigadores europeos de la época, logrando una buena relación con el profesor Karl Vogt, de Ginebra.

Mas tarde viajo a Europa, capturando la atención de prestigiosas instituciones. A su regreso se instalo en San Nicolás y luego se traslado al sur d la Provincia de Buenos Aires, fortaleciendo día a día sus excursiones paleontológicas por toda la zona.

En 1881 cuando obtuvo su mayor logro científico: el descubrimiento cerca del río Arrecifes de restos óseos humanos bajo el caparazón de un gliptodonte. Este descubrimiento apoyaba a la teoría (errónea) que postulaba la convivencia de los seres humanos y los

dinosaurios. Por este descubrimiento logró en 1887 un subsidio de la Sociedad Hervetica de Ciencias Naturales, que le permitió continuar con sus exploraciones y colecciones en la Argentina, particularmente en Patagonia.

Entre sus obras se destacan Origen y edad de la Forma de la República Argentina (1888) e Investigaciones geológicas en la llanura pampeana (1921). Además, se ocupó de la descripción de los restos de Mylodon procedentes de la caverna Eberhardt al sur de Chile, la realización de estudios hidrológicos, la realización de mapas topográficos y geológicos de diversas regiones del país.

Santiago Roth fue uno de los tantos naturalistas que movidos por su interés y afán de descubrir, exploró el suelo argentino dando un gran impulso con sus descubrimientos al desarrollo y sistematización (organización) de la paleontología en la Argentina.

Murió en la ciudad de Buenos Aires el 24 de agosto de 1924, a los 74 años en los años de edad.

Sr. Francisco P. Moreno

Nació el 31 de mayo de 1852 en la ciudad de Buenos Aires. Su padre había
permanecido exiliado en Uruguay durante el régimen del político y militar argentino Juan Manuel Rosas, en tanto que su madre era hija de uno de los oficiales británicos que habían participado en la invasión de 1807 (en el contexto de las invasiones inglesas al Río de la Plata) y que, tras haber sido hecho prisionero, fijó su residencia en el país sudamericano.

Su temprano interés por los libros de viajes se acrecentó tras conocer a Germán Burmeister, director del Museo de Buenos Aires, con quien estableció una gran amistad. Antes de que cumpliera los 20 años ya era dueño de una amplia colección de fósiles y objetos diversos relacionados con los estudios antropológicos y mineralógicos; esta colección no hizo sino ampliarse con el paso del tiempo. Así, en 1871, Moreno logró recoger en las proximidades de la laguna Vitel (en el noreste de la provincia de Buenos Aires) varios ejemplares fósiles de gran valor.

Un año después, en 1872, tuvo lugar un acontecimiento importante en su vida: un amigo le envió desde Carmen de Patagones algunos de los restos antropológicos descubiertos en el valle del río Negro. Fascinado por las muestras recibidas, decidió centrar su actividad investigadora en la exploración de la región patagónica, hasta ese momento prácticamente fuera del control del gobierno argentino.

Durante 1872 y 1873 realizó exploraciones por el territorio de la actual provincia de Río Negro, adentrándose por áreas bajo dominio indígena. En 1875 descubrió el lago Nahuel Huapí. Al año siguiente, luego de recorrer el valle del río Chubut, remontó junto con Carlos M. Moyano el río Santa Cruz hasta alcanzar el lago al que llamó Argentino. En 1879 exploró Río Negro en su práctica totalidad y el sector de la cordillera andina correspondiente a Chubut, Río Negro y Neuquén. Tras un paréntesis de más de una década, en 1896 recorrió el sector patagónico argentino correspondiente a las estribaciones cordilleranas hasta alcanzar el lago Buenos Aires, en Santa Cruz. Dos años después remontó de nuevo el río Santa Cruz y siguió hacia el norte a través de las faldas de la cordillera, desde donde accedió al Nahuel Huapí, a caballo, entre territorio rionegrino y neuquino.

Entre 1892 y 1897 comienza a intervenir en cuestiones limítrofes con Chile y, ante el recrudecimiento de la cuestión acepta el cargo de Perito Argentino en la negociación y convence a sus pares chilenos que la mejor solución era la diplomática.
En 1897 cruza la cordillera a lomo de mula con su esposa (María Ana Varela), cuatro de sus hijos y el doctor Clemente Onelli. Al poco tiempo su esposa muere en Santiago de fiebre tifoidea. El perito se aboca a preparar el encuentro entre los presidentes Julio Roca (Argentina) y Federico Errázuriz (Chile), el cual se concreta el 15 de febrero de 1899 en el Estrecho de Magallanes. A partir de allí recorre palmo a palmo la zona fronteriza, toma nota de accidentes geográficos, lagos y ríos y acompaña en 1901 a Sir Thomas Holdich, comisionado del Tribunal arbitral nombrado para resolver los litigios limítrofes, en un reconocimiento que abarca desde el lago Lácar (San Martín de los Andes) hasta la bahía de Última Esperanza.
Sus esfuerzos se vieron recompensados cuando en 1902 el laudo arbitral concede a Argentina 42.000 km² que reclamaban los chilenos. El perito Moreno había prestado nuevamente sus servicios y su patriotismo para el bien del país.

Con los restos arqueológicos hallados durante todos esos años pudo crear varias colecciones que, tras exponer en un museo de su propiedad, donó al gobierno de la provincia de Buenos Aires. Esas colecciones fueron la base del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, que el propio Moreno dirigió durante muchos años.

Moreno fue, asimismo, diputado nacional y vicepresidente del Consejo Nacional de Educación, cargo desde el que impulsó numerosas reformas educativas e iniciativas de carácter cívico. A todo ello hay que agregar su actividad como divulgador de la Patagonia a través de un buen número de escritos: "Apuntes sobre las tierras patagónicas" (1878), "Viaje a la Patagonia austral 1876-1877" (1879), "Viaje a la Patagonia septentrional" (1882), "Resto de un antiguo continente hoy sumergido" (1882), "El origen del hombre suramericano" (1882), "Por un ideal. Ojeada retrospectiva de 25 años" (Museo de La Plata, 1893).

Falleció el 22 de noviembre de 1919. Sus restos fueron trasladados en 1944 a la isla Centinela, en lago Nahuel Huapí. En su honor las barcos que pasan frente a la isla tocan las sirenas.

Dr. Rene Favaloro

Trabajador incalsable y persona de valores humanos como pocos, su obra marcó una generación entera.
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Nació en La Plata el 14 de julio de 1923. Después de graduarse en 1949, ejerció como médico rural en Jacinto Aráuz, La Pampa, durante doce años. Esa etapa de su profesión forjó en él una conciencia social que lo marcaría en todos los emprendimientos de su vida.

En enero de 1962, su fuerte vocación por la cirugía torácica lo llevó a la Cleveland Clinic, Estados Unidos, donde permaneció hasta junio de 1971.

Allí desarrolló el trabajo fundamental de su carrera: la cirugía de revascularización miocárdica, o técnica del bypass, que hizo que su prestigio trascendiera los límites de ese país. Este procedimiento cambió radicalmente la historia de los problemas coronarios.

Favaloro volvió a su país en 1971, con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Cleveland Clinic, que combinaba la atención médica, la investigación y la educación. Con ese objetivo se creó la Fundación Favaloro en 1975. Desde entonces, más de 400 residentes se han formado bajo su supervisión. Los innumerables cursos, seminarios y congresos organizados por la Fundación, entre los que se destaca "Cardiología para el Consultante" -que tiene lugar cada dos años-, contribuyeron a elevar el nivel de la especialidad para beneficio de los pacientes.

En 1980 el doctor Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica que, en ese entonces, dependía del Departamento de Investigación y Docencia de la Fundación Favaloro. Con posterioridad, pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas, que, a su vez, dio lugar, en agosto de 1998, a la creación de la Universidad Favaloro. En la actualidad dicha Universidad consta de una Facultad de Ciencias Médicas, donde se cursan dos carreras de grado -medicina (iniciada en 1993) y kinesiología y fisiatría (iniciada en el año 2000)- y una Facultad de Ingeniería, Ciencias Exactas y Naturales, donde se cursan tres carreras de ingeniería (iniciadas en 1999).

Por su parte, la Secretaría de Posgrado desarrolló 28 cursos, maestrías y carreras de especialista. La investigación abarca más de treinta campos en los que trabajan profesionales de distintas disciplinas -medicina, biología, veterinaria, matemática, ingeniería, etc.- en colaboración con los centros científicos más importantes de Europa y Estados Unidos. Se publicaron más de cien trabajos en revistas especializadas de nivel internacional.

En 1992 se inauguró el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro en Buenos Aires, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco, pulmonar, hepático y renal. El doctor Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales. Desde su inauguración se realizaron más de 347.725 consultas, 273.276 estudios no invasivos, 19.262 cateterismos, 5.894 cateterismos terapéuticos, 470 trasplantes y 20.174 cirugías. También se hace gran hincapié en la prevención. Con ese objetivo se desarrollaron estudios, diversidad de programas y se han hecho varias publicaciones para el público en general a través del Centro Editor de la Fundación Favaloro.

El doctor Favaloro fue miembro activo de 24 sociedades, correspondiente de 4, y honorario de 42. Recibió innumerables distinciones internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).

Desde siempre sostuvo que todo universitario debe comprometerse con la sociedad de su tiempo y recalcó: "quisiera ser recordado como docente más que como cirujano". Por esa razón, dedicó gran parte de su tiempo a la tarea docente. Un ejemplo fue su participación en programas educativos para la población, entre los que se destaca la serie televisiva Los grandes temas médicos, y las numerosas conferencias que presentó en la Argentina y en el exterior, sobre temas tan diversos como medicina, educación y la sociedad de nuestros días. Publicó "Tratamiento quirúrgico en arterioesclerosis coronaria" (1970), "Recuerdos de un médico rural" (1980); "De La Pampa a los Estados Unidos" (1993), "Don Pedro y la Educación" (1994), "Conversaciones sobre tica y Salud" (1997), "Recuperando lo invisible: conversaciones sobre cultura "(1998) además de 363 trabajos de su especialidad. Su pasión por la historia lo llevó a escribir dos libros de investigación sobre el general San Martín: "¿Conoce usted a San Martín?" (1987) y "La Memoria de Guayaquil" (1991).

Una crisis de índole personal y económica ligada al mantenimiento de su Fundación, lo llevó a tomar la penosa decisión de suicidarse en 2000 cuando aun tenía mucho por aportar a su país.

Dr. Desiderio Papp Pollack

Nació en una pequeña ciudad húngara, en las proximidades de la frontera con Austria, en mayo de 1895.

Entre 1925 y 1970, la historia de la ciencia argentina se movió por impulso de tres motores fundamentales: el eminente historiador italiano Aldo Mieli; José Babini, quien fuera autor de las historizaciones más importantes hechas hasta 1960, y Desiderio Papp, un historiador húngaro que llegó a la Argentina en 1942 y que se convirtió en un maestro para las generaciones posteriores de historiadores de la ciencia.

Estudió filosofía en Budapest, donde obtuvo un doctorado en 1917, en la Universidad local.

Luego, en 1920, viajó a Viena, primero, y a París, más tarde, donde siguió cursos de perfeccionamiento en Historia de la astronomía, y de las ciencias físico-matemáticas.

En 1938, Papp debió huir a Suiza, escapando del régimen nazi. Pasó luego a Francia, y, después de la caída de París, se embarcó rumbo a Buenos Aires, en 1942.

Entonces, continuó en la Argentina con la docencia en el ámbito universitario, y con la publicación de diversos libros -los que ya había presentado en Europa había tenido gran repercusión, y le habían dado un nombre como profesional de la historia de la ciencia: Los mundos habitados (Viena, 1928); ¿Adónde va el género humano? (Viena, 1931)-

Entre 1945 y 1946, Papp fue docente de Historia de las Ciencias en la Facultad de Ciencias Puras y Aplicadas de la Universidad de Tucumán, y en la de Filosofía de la misma casa de estudios.

Posteriormente, dictó varios cursos en el Instituto Francés de Estudios Superiores, en la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo.

También, entre 1951 y 1962, fue profesor titular del Curso de Historia de la Ciencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, que en 1967 fue anexado a la Cátedra de Historia de la Medicina.

Desde 1960, Papp comenzó a trabajar en Chile, y se radicó allí en 1961. Pronto, se convirtió en un referente para la comunidad científica chilena, y fue premiado con numerosos galardones y distinciones, como la Orden de Bernardo O´Higgins, o la Medalla Andrés Bello, de la Universidad de Chile. También fue designado "Ciudadano de Honor", y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Concepción.

La obra escrita de Papp repasa la historia de la ciencia desde la antigüedad hasta los tiempos contemporáneos. Falleció en chile en 1993.

Quim. Aldo mieli

Nació en Liorna (Italia) el 4 de diciembre de 1879. Fué fundamentalmente uno de los historiadores de la ciencia. Antes de llegar a nuestro país, Mieli era un reconocido químico y se había desempeñado en la Universidad de Roma dictando las cátedras de Química general y de Historia de la Química.

Al mismo tiempo y por su afinidad a la historiografía de la ciencia, había fundado en 1919 el Archivo de la Historia de la Ciencia, (Archivio di Storia delle Science), una entidad que dirigiría por bastante tiempo.

Su labor como historiador y como docente y formador, se había reflejado también en los cursos y conferencias que sobre Historia de la ciencia había dictado en Roma.

Otro campo de las ciencias que llamó su interés fue el de la sexualidad de los humanos. Así, escribió algunas obras relacionadas con el tema y fundó, a comienzos de la década del veinte, la Asociación Italiana para el estudio de las cuestiones sexuales.

A partir de 1924 y durante dos años, Mieli se desempeñó en Italia como secretario de la Federación Nacional de Historia de la Ciencia y publicó varios trabajos en revistas científicas de la época como Scientia, Rivista de Biología, Rivista Scientífica Industriale, etc.

En 1928, impulsó la creación de la Academia Internacional de Historia de la Ciencia, donde fue secretario perpetuo, y además director de la revista de la entidad: Archeion, una de las publicaciones disciplinares más importantes que alguna vez se haya publicado.

En 1938, Mieli emigró a la Argentina, convocado para trabajar en la Universidad Nacional del Litoral como titular del Instituto de Historia y Filosofía de la Ciencia. Por entonces, su vocación como historiador había superado a la vocación por la química. Su tarea en el Instituto consistió en el desarrollo de la historia de la ciencia como una disciplina autónoma, es decir, no una sumatoria de las historia de las disciplinas o de las biografía de los científicos destacados, sino una disciplina que pudiera dar cuenta, a través de una mirada crítica e histórica, del desarrollo de las ciencias.

Además se encargó de formar discípulos investigadores y llevó adelante, con ellos, diversas investigaciones. En 1943 el Instituto fue cerrado, pero aun así Mieli logró editar la revista Archeion (cuya publicación se había interrumpido en Europa debido a la Segunda Guerra Mundial) y produjo una gran cantidad de bibliografía.

Murió a los 71 años en la localidad de Florida, cerca de Buenos Aires, el 16 de febrero de 1950. Su vida y su obra constituyeron un aporte importantísimo para la consolidación e institucionalización de la historia de la ciencia como disciplina, tanto en nuestro país como en el ámbito internacional.

Dr. Rey Pastor

Rey Pastor nació en España, en el poblado de Logroño (1888). Completó sus estudios en Alemania, en la Universidad de Gottingen. En 1911 obtuvo la cátedra de Matemáticas de Oviedo y en 1913 la de Análisis matemático en la Universidad de Madrid.
En 1910 fundó con algunos profesores la Sociedad Matemática Española, e introdujo y divulgó en España la moderna matemática. En sus numerosas obras didácticas hay puntos de vista y demostraciones originales. Realizó trabajos de investigación histórica sobre las Matemáticas españolas del siglo XVI, Colón y el magnetismo y Diversos aspectos de la ciencia española.
Invitado por el Instituto Cultural Español en 1917, dio conferencias sobre el fundamento filosófico de la Matemática, y fue encargado por la Universidad de Buenos Aires (de la que fue profesor titular y honorario) de reorganizar el doctorado matemático. Con este motivo fundó el Instituto de Matemática de la capital porteña, que dirigió durante treinta y cinco años, y la Unión Matemática Argentina.

De 1943 a 1952 fue profesor de Epistemología e Historia de la Ciencia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
En 1953 regresó a España, donde dirigió el Instituto Nacional de Cálculo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Fue Presidente honorario de la Sociedad Española de Filosofía e Historia de la Ciencia, fue elegido miembro de la Academia Española (1953) y galardonado con el premio de Ciencias exactas y físicas de la Fundación March (1956).

Sin la figura de Julio Rey Pastor es difícil entender los cambios y mejoras que se incorporaron a la enseñanza de la matemática.

Rey Pastor introdujo nuevos métodos docentes y tradujo, principalmente del alemán, trabajos y manuales que recogían las nuevas líneas de investigación iniciadas, principalmente en Europa, en los campos de la geometría y el análisis matemático.

De la obsesión de Rey Pastor por mejorar la enseñanza de la matemática son prueba también los numerosos manuales que encontramos entre sus publicaciones. Mostró Rey Pastor su pasión por esta ciencia como investigador, como impulsor de nuevos estudios y como creador de organismos e instituciones que potenciaron y favorecieron su desarrollo.

Iniciador de una nueva ciencia, la preología, había cesado en sus tareas docentes en 1958, al ser jubilado por edad. Muere en Buenos Aires (1962). Un cráter de la luna lleva su nombre.
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Sociólogo Gino Germani

Nace en Roma en 1911. Llega a la Argentina en la década de los años 30, luego de sufrir la inestabilidad e inseguridad política de su país.

Ingresa a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA para complementar sus estudios previos en economía con otros de filosofía. Fue entonces cuando, junto a Ricardo Levene, comienza sus tareas como investigador.

Escribió ¨La integración política de las masas y el totalitarismo¨, que se transformó luego, ampliado y complementado, en el libro ¨Política y sociedad en una época de transición¨. También publica, tiempo después, la ¨ Estructura Social de la Argentina¨.

Paralelamente, Germani dirige colecciones de libros sobre los movimientos del pensamiento del momento y siempre se mantiene al tanto de las diversas corrientes sociológicas mundiales, las que difunde a través de seminarios y grupos de estudio.

En 1955, junto a otros, Germani promueve la creación del Departamento de Sociología en la Facultad de Filosofía y Letras, desde donde continuó su tarea docente. Este Departamento tuvo una intensa actividad durante diez años, siendo un centro de estímulo intelectual y de creatividad. Para Germani este espacio debía ser una escuela de pensamiento crítico sin concesiones.

La historia contemporánea de la sociología argentina está signada por la influencia de Gino Germani y su presencia en la Universidad de Buenos Aires entre 1955 y 1966.

Luego de promover la creación del Centro de Sociología Comparada del Instituto Di Tella, Gino Germani parte, en 1966, hacia la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos.
Muere en 1979, en Roma, donde había fijado residencia en sus últimos años.